• Iván Márquez

¿Y para que defendemos animales?


De verdad que no hay pregunta más incómoda y que le ponga los pelos más erizados a los activistas como esa, generalmente viene acompañada de - "Hay cosas más importantes"- ó -"¿Por qué mejor no defiendes a los niños?"- Pero sin duda alguna, la frase que se lleva las palmas y mi favorita -"Es solo un animal"-.

Debo ser honesto y admitir que una cascada de leperadas, en su momento fue lo más sutil que la mecha corta de mi escasa tolerancia podía permitirme responder. La frustración, ira y dolor acumulados en años, rompían una y otra vez con la elasticidad de mis límites.

Tristemente toma tiempo percatarse que eventualmente terminamos convirtiéndonos en lo que repudiamos, que tarde o temprano de una manera tácita la violencia en un matiz imperceptible se apodera de nosotros y dejamos de contrarrestarla con la persuasión que es el único método infalible que se nos doto.

El maltrato animal, es solo el primer eslabón de una cadena de violencia, si no la detenemos las siguientes victimas seremos nosotros, el descontento social que esta genera ya despierta el interés de aquellos que tienen en sus manos hacer lo legalmente pertinente para castigarla, sin embargo, el no comportarnos a la altura, coloca en riesgo la integridad de la causa y le resta el efecto conseguido con tanto esfuerzo.

Cruzar la delgada línea que divide el activismo del fanatismo es el pretexto perfecto para que los legisladores no hagan su trabajo, en muchos casos, la crueldad animal va acompañada de intereses ocultos y muchos de estos legisladores suelen ser los beneficiarios, aun así, la persuasión a través de la congruencia tienen éxito donde la corrupción y la intimidación mediante la presión social no.

Defendemos animales porque queremos evolucionar compasivamente y forjar una sociedad libre de violencia, repudiar a quienes se oponen no nos hace diferentes, tener condiciones que nos dan supremacía conlleva una responsabilidad y una de ellas es aceptarnos como especie con todo y nuestros errores, en todo este tiempo, el contacto con maltratadores me ha dejado claro que también son personas que no han quedado exentas de ser víctimas de la violencia que ejercen.

La defensa del #DerechoAnimal, así como gana día a día un gran número de adeptos también acrecienta sus índices de disidentes, la fatiga física y mental, la renuencia de la gente, el activismo narcisista y muchos otros factores pasivos, merman voluntades.

Seguir avanzando a pesar de los lastres anteriormente mencionados es imprescindible, después de todo son los medios de los que la misma violencia dispone para dar batalla, aquí no triunfa el que más logros acumula sino el que dura lo suficiente para verlos trascender, ser persistente es llenarnos de paciencia y humildad para aceptar que si bien salvar una vida nos eleva a un siguiente plano llámese espiritual, humanitario o como se nos dé la gana nombrarlo, eso no deja de ser nada en comparativa con las vidas que se pierden a diario.

Así que mientras más pronto asimilemos que siempre habrá trabajo asi como gente que te critique, más pronto comenzaremos a realizar nuestra ardua labor y con mayor efectividad.

#crueldadanimal #Explotacionanimal #Derechosdeanimales

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