• Iván Márquez

Ni rata ni politico.


Hará cuestión de algunas semanas, durante el apogeo de la temporada de lluvias para ser exactos salió a relucir una imagen que podría asegurar que quien publico jamás imagino causaría tal revuelo, realmente a la fecha sigo sin entender el propósito de la publicación puesto que para buscar apoyo la carencia de información apropiada hacia la tarea imposible, supongo que algunas cosas solo se comparten por compartir independientemente de la repercusión que esto ocasione, después de todo las redes sociales están repletas de eso, información volátil e incierta que solo se propaga por que se asemeja a una realidad que buscamos, nos divierte o nos altera las emociones del momento y eso nos genera “likes” alimentando el ego e incrementando nuestra popularidad.

Si en algún momento pretendemos conformar el quinto poder que nos independice del yugo al que los anteriores cuatro nos han sometido debemos aprender a concederle a la fuerza que están tomando tanto los medios independientes informativos como las redes sociales el debido respeto y compromiso de aportación responsable que nos merece, pero bueno eso dudo que sea temática que nos concierne por ahora.

Lo realmente triste de la imagen anterior, más que el obvio semblante de terror de la zarigüeya, más que la aparente imposibilidad de poder salvarle, fue sin lugar a duda la reacción y comentarios de los receptores de la imagen o cuando menos de la mayoría, en resumen solo denotaba ignorancia e indiferencia, esa combinación de factores que nos mantienen sumidos en un cumulo interminable de injusticias y pobreza pues no solo aseguraban que el animal en cuestión que en el momento estaba desesperadamente luchando por preservar su vida era una rata, sino que con singular alegría se mofaban identificándolo con tal o cual político omitiendo por completo la realidad de la situación, un ser vivo en necesidad de ayuda, lo paradójico, no es que se tratara de un animal sino que en múltiples ocasiones me he percatado de la similitud de reacción tratándose de niños, mujeres desaparecidas o asesinadas, ancianos golpeados etc.

Seguimos haciendo de la burla de la desgracia ajena un alimento del alma y eso es lo que nos impide evolucionar, claro que es sano tomar la vida con humor buscarle el lado amable a las situaciones sin embargo hay circunstancias a las que simplemente se les debe un respeto y condolencia; estamos acabando con las especies que cohabitan con nosotros, literalmente asesinando lentamente el planeta, experimentando en carne propia el abuso, la injusticia y la burla y lo único que sabemos hacer en respuesta son memes; si no renovamos compromisos con nosotros mismos, si no nos educamos, si seguimos burlándonos de quienes están tomando las cosas con la preocupación que cada temática requiere haciendo lo pertinente para mejorar el mundo y seguimos criticando y juzgando a quienes ayudan animales porque no ayudan a los humanos cuando ellos no ayudan ni a unos ni a otros seguiremos predestinados a ser los responsables de nuestro propio exterminio y la razón es sencilla, no nos importa otro ser vivo que no seamos nosotros y como unidad seguiremos vulnerables.

No era rata era zarigüeya, especie endémica inofensiva que como a los roedores consideran plaga cuando hemos sido nosotros quienes invadimos este y muchos ecosistemas obligándolos a desplazarse a territorios impropios para su esparcimiento, tampoco era un político y sería muy buen momento para comenzar a llamar a las cosas por su nombre, un ratero y una rata no se asemejan en nada y si nos adentramos en comparativas resultaría injusto y degradante para algunos animales realizarlas, mas …….tratándose de algunos políticos ¿o no?.

#Animales #rescate

8 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo