• Iván Márquez

¡Aguas...que ahi viene la vegana inquisición!


Existen muchas maneras de activarte y emprender una cruzada por tus ideales y ninguna es más motivante cuando de mejorar lo que está a nuestro alrededor se trata, la diferencia entre estar en este mundo de paso y estar con un propósito, radica únicamente en un inescrutable hecho…La fuerza de voluntad, sin ella, no logramos absolutamente nada.

Pero hablemos de lo que nos importa, los animales. Dentro del activismo por la defensa de los derechos de los animales, existen cuatro diferentes corrientes, cada una con su singular filosofía que aunque persiguen un bien común, su definición del animal como sujeto de protección varia discrepando en su manera de actuar y desafortunadamente a veces en su manera de ser congruentes, pero y si, me veo obligado a hacer énfasis en lo siguiente, cualquiera que sea la corriente, absolutamente todas coinciden en la eliminación de productos de derivado animal de sus menús, sin justificación o exoneración alguna.

Las cuatro clasificaciones principales de la defensa de los animales son :

Los defensores de los derechos de los animales, cuyos exponentes principales son los filósofos Tom Regan y Gary Francione con una aproximación deontológica más que absoluta dentro de un marco legal.

Los utilitaristas, con su vocero y precursor Peter Singer por muchos considerado como el padre del movimiento de liberación animal pero a medida que evoluciono creando nuevas tendencias lo dejaba expuesto como simple enfoque bienestarista que poco o nada contribuía a terminar con el sufrimiento de los animales explotados en laboratorios, granjas industriales etc.

Los igualitaristas representados por Peter Vallentyne y el hispano Oscar Horta.

Los activistas anti estatistas de donde se desprende el movimiento vegano con el Dr. Steve Best como principal promotor actual y del cual les quiero platicar un poco.

"Rechaza la condición de mercancía de los animales por el hecho de que son seres sensibles."

El veganismo tuvo sus primeros días de notoriedad por allá de 1944 tras haber sido acuñado el término (Vegan) por el inglés Donald Watson para un artículo de una revista que introducía a sus lectores la doctrina en la que el ser humano debía vivir sin explotar a los demás animales.

Con sus vertientes éticas, dietéticas y ambientalistas rechaza la condición de mercancía de los animales por el hecho de que son seres sintientes. Este movimiento a pesar de su antigüedad no fue sino hasta el año 2000 que incremento su crecimiento contando entre sus principales practicantes con gente de mayor preparación intelectual quienes con mejor conocimiento de lo pernicioso para el planeta de la actitud antropocentrista del ser humano procuran poner el fin a la explotación de los animales para beneficio de este.

Ha sido a tal grado la integración de este movimiento como condición de vida que incluso se ha destinado un día para la celebración anual de esta doctrina, siendo este el día primero de noviembre.

Ahora bien, quiero hacer aquí una pausa para tocar un tema de relevante importancia y ese es la principal causa de deserción o falla de integración de nuevos seguidores. A pesar de que en algunos países como en Alemania, Inglaterra y Estados Unidos la población vegana comprende entre el 2% y 3% de la totalidad, creciendo día a día al grado de contar ya con grandes cadenas de supermercados para el suministro de abastos, en países de Latino América y unos cuantos en Europa, esta población ha disminuido o se encuentra estancada, la razón principal…….¡Activismo narcisista! que pretende redefinir el termino de ética adaptándolo a conveniencia y excluyendo de este a quienes no coinciden con la doctrina, generando un obvio rechazo que tilda de fanatismo cuando en realidad se trata de una problemática de desinformación.

"No todos los veganos son castrantes, ni pertenecen a la vegana inquisición".

En lo personal y a pocas semanas de haber cruzado la frontera que dividía el vegetarianismo del veganismo, tengo que admitir que me era tan castrante escuchar hablar tanto a un vegano como a un crossfitero; también reconozco que si no había dado el paso final a mi conversión era por miedo a volverme igual de odioso que algunos que tengo el disgusto personal de conocer, siendo condescendiente, le atribuía esa actitud a la falta de algunos nutrientes pero a medida que conocía gente increíblemente centrada también vegana, me percataba que la primordial razón de que no seamos más es solamente la falta de información.

Ser o no veganos no nos hace ni más ni menos éticos, en algunos casos si nos hace incongruentes pero estos son aislados, solo somos personas carentes de información, porque bien es justo dejar asentado que la inocuidad del movimiento vegano debe radicar también en la manera de aproximación con el prójimo, en ser incluyentes, tolerantes y pacientes. En la medida que las personas se den cuenta de la enorme contribución del veganismo a la restauración de los ecosistemas estoy seguro que por sí mismos y sin presión alguna se integraran.

Los pretextos para dejar el nocivo consumo de carne ya los sabemos, que no hay opciones, que sale muy caro, que no es igual de rico, que mi cuerpo lo necesita, que mi doctor me dijo etc.

Todos ellos de manera global se resumen a lo que al inicio de este articulo les mencionaba.... Falta de fuerza de voluntad y mucho ojo con esto porque no quiero caer en el mismo error de los castrantes, cuando de nuestra salud y de mejorar el planeta se trata, la fuerza de voluntad no es elástica, simplemente es o no es.

La gran cantidad de investigaciones existentes que comprueban el daño que nos produce el consumo de carne obvio bloqueadas o desacreditadas por las grandes empresas de la industria cárnica nos dejan claro que realmente existe otra alternativa sana de nutrición, lo que por religión o costumbrismo se nos inculco no es lo absoluto.

En este artículo presento una breve entrevista con Sinhue Gutierrez chef de The Loving Hut. Quien nos explica de manera breve como ejerce el activismo desde su barrera.

En resumen la disyuntiva solo existe entre “lo moralmente correcto” y “a lo que nos acostumbraron” y lo moralmente correcto es que los animales tienen el derecho primordial a no ser tratados como propiedades porque simplemente no son cosas, así que buscar mejoras en la condición de su explotación como proponen los bienestaristas es en definitiva inapropiado porque equivaldría a pretender suavizar un crimen pidiendo perdón después de cometerlo y así sentirnos cómodos…¿Totalmente absurdo verdad?

Coincido con Peter Singer en su apuesta al cambio gradual, pues me ha quedado claro que lo impuesto y prohibitivo solo generan rechazo, sin embargo sus teorías bienestaristas ya no son de mi agrado total por que usar a un ser vivo independientemente del género o la especie y sentirnos cómodos con ello solo nos aleja de nuestra esencia humanitaria.

Si tú que me estás leyendo reduces tu consumo de productos de origen animal haces mucho para erradicar el sufrimiento en el proceso de explotación, también como vegetariano harás aún más, pero es solo a través del veganismo que podremos terminar con el prejuicio del especismo y con esto atribuirle a toda especie creada por la naturaleza su verdadero valor moral intrínseco…..pero eso, veganos y veganas, más que una condición para jactarse y sentirse con derecho de colocar en tela de juicio la integridad de los demás, es una gran responsabilidad de esparcimiento y manejo adecuado de la información, porque es el ser humano quien mal utilizo su condición jerárquica en el planeta y es solo el ser humano en quien radica nuestra esperanza de remediarlo.

Así que a trabajar amablemente en eso…¿Va?- Este tema obviamente da mucho para hablar e imposible hacerlo solo en una sentada, así que estaremos abundando mas acerca de los grandes beneficios pero también de los inevitables tropiezos.....¡See you next time!

#vegetarianismo #veganismo

44 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo